Así que, ya hemos preparado el almacén para sus "habitantes" — los productos — y luego los hemos recibido y colocado exitosamente. ¡Nuestro sistema de gestión de almacenes (WMS) ahora sabe exactamente qué productos están en el almacén, cuántas unidades tenemos y dónde está almacenada cada unidad!
Hemos completado la primera fase de nuestro gran plan. La base está lista. No fue tan complicado después de todo, ¿verdad? 😉
Ahora es el momento de desbloquear el potencial que acabamos de establecer.
Y aquí es donde las cosas se vuelven matizadas, porque hay muchos caminos posibles a tomar.
Pero vamos a ir paso a paso.
Y comenzaremos con la selección de mercancías.