La clasificación se realiza típicamente usando una pared de clasificación — un carrito especial o estante donde cada compartimento está reservado para un pedido específico. Es decir, un trabajador del almacén toma un artículo del lote seleccionado, lo escanea y el Sistema de Gestión de Almacenes (WMS) le indica: "Coloca este artículo en el compartimento número 31".
Al escanear cada artículo en la ola, el sistema transforma N artículos en M pedidos distintos. Cada compartimento contendrá entonces el contenido completo de un único pedido específico, preparándolos para el empaquetado sin confusión alguna.
Existen dos tipos principales de clasificación de mercancías:
En este caso, el trabajador lleva consigo una pequeña pared de clasificación (carrito). Después de tomar un artículo del estante, lo escanea y el WMS le indica inmediatamente en qué compartimento colocar el artículo.
Ventajas: los procesos de recolección y clasificación se combinan, lo que ahorra espacio en el almacén (no se necesita un área de clasificación dedicada) y aumenta la velocidad (un solo escaneo maneja dos procesos). Los bienes clasificados pasan directamente del recolector al empacador.
Desventajas:
En este caso, todos los recolectores llevan los productos recogidos a un área de clasificación designada — una gran estantería con compartimentos adecuados para pedidos individuales. Un empleado diferente realiza entonces el proceso de clasificación.
Ventajas:
Desventajas:
Como puedes ver, el proceso de clasificación tiene sus propios pros y contras — ¡no existe una solución universal!
El gerente del almacén debe actuar como un malabarista hábil, utilizando diferentes herramientas del Sistema de Gestión de Almacenes (WMS) para asegurar procesos óptimos e ininterrumpidos a lo largo del almacén.
Para algunos clientes (basados en tipos de productos o ubicaciones de almacenamiento), la recolección de pedidos individuales será la mejor opción. En otros casos, la recolección con un carro de clasificación puede ser más eficiente. Y a veces, la clasificación necesita ser manejada como un proceso completamente separado. ¡La profundidad de la ola, junto con otras configuraciones, también debe configurarse individualmente!
El WMS simplemente proporciona un conjunto de herramientas flexibles para construir y personalizar estos flujos de trabajo — pero depende del equipo de gestión del almacén decidir cómo utilizarlas de manera efectiva.
Así que ahora sumerjámonos en ese tema:
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