Un poco de teoría nuevamente
Una vez que hemos recibido un pedido para envío en el Sistema de Gestión de Almacenes (WMS), necesitamos seleccionar los productos para ese pedido y (posiblemente) empacarlos.
Ahora echemos un vistazo al siguiente diagrama:
Este diagrama ilustra los principales procesos del almacén:
- Recepción de mercancías — ya hemos cubierto este paso anteriormente.
- Colocación de mercancías en estantes — colocar las mercancías en los estantes de almacenamiento. También cubierto anteriormente.
- Picking (Selección) — este paso aparece cuando tenemos un pedido específico. El personal del almacén debe seleccionar los productos de los estantes y prepararlos para el envío.
- Clasificación — este proceso solo es necesario cuando se seleccionan múltiples pedidos a la vez. En esta etapa, el lote total de mercancías se clasifica por pedidos individuales. Explicaremos esto con más detalle más adelante.
- Empaque — si el pedido necesita ser empacado (por ejemplo, en una caja o bolsa), este proceso se encarga de ello.
- Etiquetado — si el pedido necesita ser preparado para un servicio de entrega (pesaje, medición, aplicación de una etiqueta de envío, etc.), se añade este paso.
- Envío — finalmente, enviamos los pedidos preparados al cliente, servicio de entrega o empresa de transporte.
En resumen, es exactamente así como se ve.
Y aquí es importante entender que todos estos son procesos modulares. Puedes construir un flujo de trabajo que sea ideal para tu almacén específico. No cada almacén, escenario o negocio necesita todos ellos.
Por ejemplo, si tienes un almacén pequeño, envías en grandes cantidades y tienes solo unos pocos proveedores, quizás no necesites clasificación, empaque o etiquetado. Tal vez solo la selección y el envío sean suficientes.
No repasaré cada posible escenario aquí — simplemente hay demasiados — pero espero que la idea esté clara. Ahora pasemos a cada bloque de proceso individualmente y determinemos cuándo los necesitas — y cuándo no.